Si ahora, o en algún momento, padecés alguna de las siguientes condiciones deberás evitar el ingreso a la pileta por razones de higiene pública y seguridad fisiológica:
• Infecciones Activas: Pie de atleta (hongos), heridas abiertas, cortes sin cicatrizar o erupciones cutáneas desconocidas. El agua caliente y los químicos pueden empeorar la herida y hay riesgo alto de contagio al grupo.
• Enfermedades Infectocontagiosas: Gripe, fiebre, conjuntivitis o gastroenteritis. El ejercicio en agua caliente aumenta la temperatura corporal, lo cual es peligroso si ya hay fiebre.
• Incontinencia Fisiológica: Personas con incontinencia urinaria o fecal que no posean la protección adecuada (pañales acuáticos especiales).
• Condiciones Cardiovasculares Inestables: Insuficiencia cardíaca grave, angina de pecho inestable o embolia reciente sin autorización médica escrita.
• Hipotensión Severa (Presión Baja): Punto Crítico. El agua caliente produce vasodilatación (las venas se abren), lo que baja la presión arterial naturalmente. Alguien con presión muy baja corre riesgo de desmayo dentro del agua.